La industria pesquera alcanza su mayor huella global con producción en 30 países

La industria gallega de elaborados de productos del mar ha realizado en los últimos años importantes inversiones en la comunidad para la mejora y automatización de procesos, la valorización de materia prima o la adaptación a nuevas pautas de consumo, con la generalización de las ya indispensables presentaciones en bandejas de atmósfera protectora.

También lo ha hecho para ganar tamaño y asumir mayores volúmenes de mercancía. Los ejemplos son múltiples, con el consiguiente flujo de creación de empleo directo e indirecto: Iberconsa Seafood Procesing (la planta de Bouzas), Grupo Profand (en Vilagarcía o Cambre), Wofco (con Fandicosta), Interatlantic (Galiciamar, en Vigo), Hijos de Carlos Albo (Plisan), Cerqueira (Rianxo) o las logísticas Frialia, Hermanos Fernández Ibáñez o Protea.

Pero, en paralelo y dentro de la misma estrategia de verticalización, las empresas han cristalizado proyectos en nuevos territorios, extendiendo su huella industrial ahora a una treintena de países. El número 30 será Paraguay, donde esta primavera se estrenará la factoría de langostino que gestionará Wofco; la gran pesca gallega no había alcanzado nunca una presencia instalada global semejante, como ha constatado FARO en fuentes de alto nivel del propio sector.

Y eso que esta enorme diversificación geográfica no tiene en cuenta la presencia directa extractiva, con buques de pabellón de Malvinas, Omán, Estonia, Rusia o las Seychelles. Pero sí va de la mano de una remesa de inversiones que, en el conjunto de este ecosistema empresarial a nivel nacional, rebasó los 1.560 millones de euros en la última década, de acuerdo a las últimas cifras aportadas (en 2025) por el Comité Científico, Técnico y Económico de la pesca de la Comisión Europea (Scientific Technical and Economic Committee for Fisheries, STECF): la porción aportada por las representantes gallegas a este capex (capital expenditures) rondó los 700 millones.

En Paraguay empezará a funcionar, entre marzo y abril, la planta de South Atlantic Company, con capacidad para 24 toneladas diarias, una inversión asociada de 35 millones de dólares y cuya producción se destinará íntegramente a la exportación. Era un país inexplorado para las pesqueras de capital gallego —y sin ser gallegas, también—, al igual que Gambia, donde Congelados Maravilla adquirió Hansen Seafood en 2022.

EE UU se ha convertido también en un puntal productor para el sector, condición que ya tenían GuatemalaEl SalvadorBrasil Nicaragua para conserveras como Calvo o Jealsa o grupos como Nueva Pescanova, que abandonó Honduras en 2018; también cesó el cultivo de tilapia en suelo brasileño.

Granjas de langostino vannamei de la filial ecuatoriana de Nueva Pescanova, Promarisco
Granjas de langostino vannamei de la filial ecuatoriana de Nueva Pescanova, Promarisco / NPVA

En el mismo continente, más al sur, la capacidad instalada industrial es mucho más tupida, aún a pesar de recientes incursiones como la de Pescapuerta en Perú para el cultivo de langostino vannamei o la de Profand, con granjas para idéntica especie, en Ecuador. Pero en ambos casos la presencia ya estaba consolidada por proyectos de Pescanova (Promarisco) o Marfrío, sin contar con el enorme cardumen de proveedoras directas de túnidos. Chile también ha sido un nicho histórico de inversiones, entre las que ahora destaca Mascato y el cultivo de mejillón, sin contar con que Europacífico ha sido la comercializadora exclusiva para Europa de las capturas de Pesca Chile, que desapareció del mapa de Pescanova SA en pleno concurso de acreedores. Argentina Uruguay, por último, han sido siempre parte indivisible de la idiosincrasia de la pesca gallega, ya fuera en el segmento únicamente extractivo como también el industrial.

En el continente africano es donde se van a producir nuevos cambios a corto plazo, y puede que en una doble vertiente. Por un lado, con la venta por parte de Nueva Pescanova de su filial en Mozambique, como desveló FARO en exclusiva este mismo 2026; por otro, con la licitación internacional para la gestión de las antiguas instalaciones de Atunlo en Cabo Verde. Aunque la alianza Jealsa-Ubago-Mercadona ya había propuesto reactivar la planta de Mindelo, la administración que gestiona los puertos ha decidido sacarlas a concurso; el periodo de presentación de ofertas remata el día 23 de este mes.

Planta de Nauterra (Grupo Calvo) en El Salvador
Planta de Nauterra (Grupo Calvo) en El Salvador / Nauterra

No hay cambios sustanciales a la vista en Sudáfrica —sigue ganando inversiones made in Galicia, como la del Santa Princesa de Iberconsa o la ampliación de instalaciones de Pereira—, Namibia —el único buque autorizado a faenar en aguas internacionales, el Helena Ndume, tiene participación de Vaqueiro—, Mauritania —gran receptor de flota con iniciativas de Baipesca, Pereira o Pescapuerta—, AngolaSenegal —donde Vieirasa ha incorporado los buques Praia da Marosa, Abrela y Releixo— o Marruecos.

PortugalIrlandaFrancia, (los dos últimos, con industrias de Nueva Pescanova), Grecia (Profand, a través de Kefalonia), IndiaChinaVietnam Noruega completan esta huella transnacional de un sector que da por hecho que continuará en fase expansiva para dotarse de mayores volúmenes, garantizar la plena trazabalididad y, a la postre, poder competir en un mercado mundial cada vez más competitivo.

Textual: Lara Graña – Faro de Vigo

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