En medio del debate parlamentario y con columnas sindicales avanzando hacia el Congreso, la Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó su rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Poder Ejecutivo. Bajo la consigna “Modernizar no es precarizar ni destruir derechos”, la central obrera volvió a advertir que la iniciativa deteriora las condiciones de empleo y debilita a los gremios.

El empleo asalariado registrado volvió a mostrar señales de deterioro en noviembre, según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). En la antesala del debate por la reforma laboral en el Senado, el informe oficial confirmó que el mercado de trabajo atraviesa su séptimo mes consecutivo de caída, con niveles que no se veían desde mediados de 2022.
De acuerdo a la información difundida por la Secretaría de Trabajo, el total de asalariados formales volvió a retroceder pese a haber quedado atrás la incertidumbre electoral, lo que refuerza la preocupación por la dinámica del empleo durante la actual gestión.
En noviembre se destruyeron 23.400 puestos de trabajo asalariados, según el SIPA. La mayor parte de la pérdida se concentró en el sector privado, que eliminó 13.100 empleos, mientras que el Estado redujo su dotación en 13.000 trabajadores. El único segmento que mostró un leve crecimiento fue el empleo en casas particulares, con 2.700 incorporaciones.

Con este nuevo retroceso, el empleo registrado acumuló siete meses consecutivos de caída, una secuencia que llevó el nivel actual a los valores más bajos desde junio de 2022.
Mientras tanto la CGT expresó en un comunicado difundido antes de la marcha, reclamando a los legisladores que actúen “con responsabilidad” frente a una norma que —según remarcaron— no resuelve los problemas del mercado laboral. “Este proyecto de ley no resuelve los problemas del trabajo, solo los agrava”, señalaron.
La central sostuvo que la reforma fue diseñada sin consenso de los sectores involucrados y enumeró consecuencias concretas: contratos más inestables, despidos a menor costo y ampliación de jornadas por salarios más bajos.
A pesar de ello, la presencia de la CGT en la marcha al Congreso Nacional, convocada para el día del hoy, fue casi simbólica. Presencia importante pero por poco tiempo, casi como para cumplir con el rito y tener la foto para los diarios de mañana.