El Gobierno nacional, en conjunto con las autoridades locales y fuerzas de seguridad, ha puesto en marcha un plan estratégico para que la ciudad se integre definitivamente al circuito de cruceros internacionales. El objetivo es claro: transformar a «La Feliz» en una escala obligatoria entre Buenos Aires y la Patagonia, captando un segmento de viajeros que hoy transita frente a sus costas pero no desembarca.

En una nota publicada recientemente por iProfesional, Daniel Scioli – Ministro de Turismo de la Nación – vuelve con su fantasía de los cruceros en Mar del Plata, un negocio que lo desvela y donde tiene mucho «interés» el ex gobernador bonaerense.
En la reunión cuyo anfitrión fue el amigo personal de Scioli, y presidente del club de motonáutica Carlos Contartese, contó con la presencia del presidente del Emtur, Diego Juárez, y autoridades de la Base Naval y de la Prefectura local.
Según Scioli, se busca posicionar a Mar del Plata a la par de destinos ya consolidados como Puerto Madryn y Ushuaia. Para lograrlo, se trabaja en el acondicionamiento de una terminal que permita el acceso de embarcaciones de gran porte, aprovechando la infraestructura existente y proyectando obras clave que garanticen la seguridad del recalado. Mientras tanto la terminal de cruceros de la feliz, que costó mas de 20 millones de dólares, en la Escollera Norte, sigue siendo utilizada como sede la Policía Federal.
Según el ministro, este movimiento no solo jerarquizará la oferta turística de la ciudad, sino que generará un efecto derrame inmediato en el comercio, la gastronomía y el empleo local, viejo discurso de su época de gobernador con la intendencia de Gustavo Pulti.
Durante una reciente reunión en la sede del Club Motonáutico, el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, junto a directivos del Ente Municipal de Turismo (Emtur) y jefes de la Prefectura y la Armada, confirmaron que el punto estratégico para recibir a los cruceros será la Base Naval de Mar del Plata (no tienen ni idea de lo que hablan – la Base Naval ya quiso ser absorbida con destino turístico en el Gobierno de Carlos Menem, y fracasó por su ubicación estratégica en el Atlántico Sur.
En el año 2019 ingresó un pequeño crucero de 144 metros de eslora, de la naciera Hamburg, con escasos 334 pasajeros, amarrando en la Sección 8va. del puerto marplatense. Ya en esa oportunidad, Martín Merlini, presidente del Consorcio Portuario en épocas de María Eugenia Vidal gobernadora, aseguraba la escala permanente con arribos programados para 2021 y 2022. Nunca sucedió lo anunciado.
¿Proyecciones ambiciosas o fantasía? Para la primera etapa se estima que podría recibir a unos 20.000 turistas por temporada. Sin embargo, el potencial a largo plazo es mucho mayor: el sector de cruceros en Argentina ya moviliza a más de 400.000 personas en el puerto de Buenos Aires, y se busca que una parte significativa de ese flujo haga escala en la costa bonaerense.
Según la nota publicada por iProfesional, en la reunión Scioli aseguró- mientras comía un generoso plato de mariscos con un un vino blanco premium – el respaldo de grandes navieras internacionales como MSC y Norwegian, que – según el ministro – ya han mostrado interés en la plaza argentina (lo último que se supo fue que MSC advirtió la imposibilidad de usar Mar del Plata como destino de sus buques por falta de infraestructura). Las navieras de cruceros planifican sus recorridos con un mínimo de tres años. no esperemos ver cruceros por lo menos hasta pasado el 2029.