La guerra en Medio Oriente ha puesto al Estrecho de Ormuz en el escenario mundial logrando mayor notoriedad por su importancia en el transporte de hidrocarburos. Pero vale informar que más del 80% del comercio mundial se mueve por mar y Ormuz no es el único paso crítico.

Gran parte de ese flujo depende de apenas un puñado de “cuellos de botella” geográficos. No son autopistas infinitas. Son pasillos estrechos donde, si algo falla, se paraliza el planeta.
Estos son los 5 puntos logísticos que mueven al mundo:
1. Estrecho de Ormuz: el interruptor del petróleo
- Maneja cerca del 20% del consumo mundial de petróleo (Administración de Información Energética)
- Es la salida del Golfo Pérsico hacia el mundo
2. Estrecho de Malaca: la autopista de Asia
- Transporta cerca del 30% del comercio marítimo energético
- Conecta Asia con Europa y Medio Oriente
3. Canal de Suez: el atajo entre continentes
- Maneja alrededor del 12% del comercio global
- Evita rodear África (ahorrando tiempo y dinero)
4. Estrecho de Bab el-Mandeb: la puerta del Mar Rojo
- Conecta el Índico con el Mediterráneo
- Es clave para Europa-Asia
5. Canal de Panamá: el atajo de América
- Conecta Atlántico y Pacífico
- Vital para comercio entre Asia y América
No se menciona una alternativa posible, por la peligrosidad de su paso. El ESTRECHO DE MAGALLANES. Ubicado al sur de Argentina y Chile, conecta el Océanos Atlántico con el Pacífico. Es el principal paso natural entre ambos océanos. El estrecho que los navegantes bautizaron como «Estrecho de Todos los Santos». Tampoco se cita el Estrecho Kattegat: tres canales conectan el mar Báltico, con el mar del Norte. Es una zona de importante producción petrolera, y su importancia va creciendo a medida que Europa aumenta las importaciones de energía de Rusia. Asimismo el Estrecho Bósforo: separa Europa y Asia, siendo el paso más estrecho con 30km de longitud, entre el Mar Negro y el Mediterráneo.
Estos cinco puntos concentran una parte crítica del comercio global. Sus características los hacen vulnerables, especialmente por tres motivos: Son estrechos, son geopolíticamente inestables y no hay muchas rutas alternas viables.
Solo a modo de ejemplo vale recordar el bloque del Canal de Suez en el año 2021. Durante seis días, el Ever Given, un gigantesco buque portacontenedores, bloqueó el Canal de Suez, provocando atascos masivos de navíos e importantes retrasos en las entregas de petróleo y otros productos comerciales. El mundo se sorprendió ante este insólito incidente y costó cientos de millones de dólares de perdidas a las navieras, y sobre costos a los productos incalculables.
La importancia de estos estrechos, moviliza al mundo a buscar, construir y/o diseñar nuevas alternativas al transporte marítimo.