Argentina y Estados Unidos avanzan con un ambicioso corredor destinado a conectar recursos estratégicos, zonas productivas y puertos del Atlántico. Especialmente el litio y el cobre están en los intereses del proyecto.

El el Corredor Andes-Atlántico, es una iniciativa conjunta de ambos países que apunta a mejorar la infraestructura que conecta las áreas productivas argentinas con los puertos del Atlántico. La comitiva permanecerá en el país hasta el viernes y tendrá actividades en Buenos Aires y en el norte argentino.
El corredor es un plan de obras y de inversiones que busca modernizar los ferrocarriles, los oleoductos, los gasoductos, los puertos, las redes eléctricas y la infraestructura digital que unen el noroeste argentino y la cuenca energética de Vaca Muerta con los puertos atlánticos y con los mercados occidentales.
El proyecto contempla hasta USD 7.000 millones en inversiones para 2027, con fuerte participación de energía, además de minería, transporte y telecomunicaciones.

Entre las iniciativas aparecen ferrocarriles, la Hidrovía, puertos, redes eléctricas, fibra óptica y proyectos vinculados con Vaca Muerta.
El canciller Pablo Quirno sostuvo que “Invertir en Argentina es fortalecer la seguridad económica de los Estados Unidos. Los beneficios alcanzan a ambos países”. Y se continuó “La maquinaria estadounidense puede ampliar nuestra capacidad instalada y generar empleos calificados en su país de origen”.
El acuerdo también apunta a fortalecer las cadenas de suministro de litio, cobre, petróleo y gas y ampliar la conexión con mercados occidentales.