Uno de los reactores de motorizaciòn económica que fomenta el gobierno de Javier Milei, es la minería, pero también encendió la disputa de los complejos portuarios de Rosario y el de Zárate-Campana que se presentan como los posibles centros logísticos de la zona Cuyo.

Así lo divulgó el periodista Fabricio Navone de La Política Online, la pasada semana que además aseguró «Fuentes del sector destacan una ventaja logística clave de la minería, en especial del litio: la necesidad de importar insumos y reactivos. Eso obliga a que el tren que lleva el mineral a los puertos no vuelva vacío, sino cargado con materiales para la explotación, un esquema que mejora los costos y vuelve más atractivo el negocio ferroviario».
Segú Navone, «Los agroexportadores con terminales en el Gran Rosario que no se quieren quedar afuera de un negocio que empieza a asomar como complementario al complejo cerealero y aseguran que, con inversiones acotadas, sus puertos pueden adaptarse sin dificultad a la carga minera».
Con referencia al transporte ferroviario el proceso de privatización «se sacudió» en los últimos días cuando se conoció el interés del Grupo México del magnate Germán Larrea en quedarse con el sistema, alcanzado por el Belgrano Cargas y Logística (BCyL) temiendo que la licitación sea armada para favorecer al grupo.

Consorcio de Gestión de Puerto Quequén
«Fuentes de la empresa mejicana negaron las versiones, pero admitieron el interés del holding de quedarse con el negocio. Supuestamente, estarían interesados tanto en el San Martín como el Belgrano«.
El periodista asegura en su nota que «El Belgrano Cargas reviste un interés central para el sector agroindustrial exportador porque nace en Salta, recorre varias provincias agrícolas y termina en los puertos donde operan las grandes cerealeras«.
Despuès de un largo proceso, empresas agroindustriales conformaron un consorcio para competir en la licitación y garantizar la carga que hoy explica cerca del 85% de lo que transporta el ramal, con la expectativa de hacerlo crecer como unidad de negocios, explicó a LPO Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara Aceitera. Las empresas que conformaron el consorcio son ACA, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill y Dreyfuss.
Con el avance de proyectos de cobre en el Cuyo y de litio y cobre en el norte, la disputa se calienta, atravesada por la pelea entre puertos por un negocio en el que nadie se quiere quedar afuera.