Fernando Herrmann asumió como nuevo secretario de Transporte de la Nación tras la renuncia de Luis Pierrini, en un cambio que vuelve a poner bajo la lupa una de las áreas más sensibles del Gobierno donde la fuga de funcionarios es incesante.

Herrmann es arquitecto, egresado de la Universidad de Belgrano, con orientación en sistemas constructivos especiales. Además, cuenta con un Executive Master en Administración de Empresas (EMBA) del Instituto de Altos Estudios Empresariales (IAE Business School), formación que complementó con una carrera profesional desarrollada mayormente en el ámbito privado.
Desde hace 34 años se desempeña como director ejecutivo del Estudio Herrmann & Arquitectos Asociados (EH&aa), firma dedicada a proyectos, dirección y gerenciamiento de obras en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. En paralelo, es socio gerente de Arquigrupo SRL, empresa vinculada a desarrollos inmobiliarios y gestión de obras.
En su currículum no figuran antecedentes en transporte aéreo, ferroviario, marítimo ni automotor, ni participación directa en organismos regulatorios del sector.
En 1986, ya como arquitecto, conformó una sociedad con Enrique Cordeyro, con quien trabajó hasta 1992. Luego impulsó su propio estudio profesional y llevó adelante uno de sus primeros trabajos de relevancia: el Centro de Prensa de la Convención del Grupo del Río, montado en el Palais de Glace.

Consorcio de Gestión de Puerto Quequén
Entre las obras más destacadas de su trayectoria figura el edificio de la Defensoría del Pueblo de la Nación, además de proyectos en clínicas, hoteles, edificios corporativos y viviendas de alta gama.
La llegada de Herrmann se produce tras la renuncia de Luis Pierrini, quien dejó el cargo por motivos personales luego de nueve meses al frente de la Secretaría de Transporte. Su salida fue confirmada por el Ministerio de Economía, donde el ministro Luis Caputo agradeció públicamente “el compromiso y la labor desarrollada” durante su gestión.
Pierrini había asumido el 1° de mayo pasado y debió enfrentar un período atravesado por la reducción de subsidios, conflictos con empresas de colectivos, reclamos gremiales —especialmente del sector aeronáutico— y episodios críticos en el sistema ferroviario.
Ya en funciones, Herrmann tendrá que encarar negociaciones clave con las empresas de colectivos, que reclaman una actualización de la estructura de costos para definir el nivel de subsidios. También tendrá que gestionar el vínculo con la Unión Tranviarios Automotor (UTA), en un escenario de alta sensibilidad política y económica.
El área de Transporte continúa siendo uno de los frentes más complejos del Gobierno, atravesado por el ajuste fiscal, la presión sindical y el impacto directo de las decisiones en millones de usuarios. En ese contexto, el desembarco de un funcionario sin experiencia específica en el sector abre interrogantes sobre el rumbo que tomará la gestión.
Con información de Grupo Provincia