El secretario de Turismo pasó por Mar del Plata, y con un alto desconocimiento de la actualidad responsabilizó el retiro de Lamb Weston a las autoridades del Puerto «no puede sacar su producción por la falta de dragado» una obra que se hizo a fines del año pasado.

Los primeros en salir a desmentir al ministro de Javier Milei y otrora gobernador de la Provincia de Buenos Aires, fueron las autoridades de la terminal de Contenedores TC2.
Scioli aseguró que «hay que dejar de lado cuestiones ideológicas en turismo» y aseguró que fueron las demoras en el dragado de Mar del Plata lo que afectó a las exportaciones de la compañía de papas fritas.
«Hay un gran emprendimiento de una empresa extranjera líder en papas fritas que tiene hoy el impedimento de usar el puerto para exportar debido a que están demorando las obras del dragado», evidentemente su alejamiento de la ciudad y mal asesorado, el Ministro desconoció que el año pasado se hicieron obras de dragado por casi 8 millones de dólares y retirando 800 mil metros cúbicos de sedimento.
Desde TC2 comunicaron que las obras de dragado no son la causa que impide la operatoria de exportación. «La terminal portuaria se encuentra operativa y en condiciones de atender este y otros tipos de cargas«, explicaron en un comunicado.
En el comunicado aclararon que la no utilización del puerto responde a decisiones vinculadas a la organización y planificación logística de Lamb Weston y no a limitaciones estructurales asociadas al dragado.
En noviembre pasado, el presidente del consorcio portuario, Marcos Gutiérrez, aseguró que por primera vez el consorcio había podido costear con fondos propios el dragado del puerto que tuvo un costo de 7,5 millones de dólares.
Un año atrás, Lamb Weston había inaugurado su fábrica en Mar del Plata. La planta, que demandó una inversión de USD 250 millones, fue presentada en octubre con la presencia de Milei y se convirtió en la instalación más moderna de la empresa en la región, con capacidad para producir papas prefritas y productos congelados para el mercado interno y la exportación.
La decisión –que informó la empresa– forma parte de un proceso global de optimización operativa que la multinacional viene ejecutando desde hace dos años. El cierre de la planta dejó en la calle a unos cien trabajadores.