“Un ecosistema de costos hostil” Navieras Argentinas advierten que alta presión de costos frena crecimiento del transporte

Con el mantenimiento y dragado de la Vía Navegable Troncal (VNT) en manos privadas durante las próximas dos décadas y el debate sobre la Ley de Cabotaje, las navieras argentinas plantearon que la baja participación de cargas entre puertos del país no responde a una falta de capacidad para crecer, sino a problemas de competitividad asociados a “un ecosistema de costos hostil”.

“Así como es de valor estratégico que Argentina cuente con uno de los sistemas fluviales más extensos, la marina mercante argentina debe facilitar y ser parte de la garantía de eficiencia y competitividad”, comunicó la Federación de Empresas Navieras Argentinas (FENA) a Infocampo a través de una misiva.

“Ante las recientes publicaciones que impulsan la desregulación irrestricta del régimen de cabotaje fluvial y marítimo como supuesta solución a los altos costos del transporte, la Federación advierte que el país no debe sacrificar un eslabón estratégico de su cadena de valor, sino que se deben reestablecer condiciones de competitividad para que el transporte fluvial y marítimo sea multiplicador del valor agregado argentino”, complementó.

FENA reconoció que la baja utilización del transporte fluvial y la reducida participación argentina en la VNT constituyen un problema, pero planteó que para determinar sus causas se debe analizar la flota disponible para cada tipo de tráfico, su nivel efectivo de utilización, las cargas que quedaron desatendidas y los permisos de excepción a la Ley de Cabotaje solicitados y efectivamente rechazados. También consideró necesario comparar integralmente los costos operativos con las alternativas terrestres.

“Es por ello que baja participación del transporte fluvial y falta de capacidad causada por la Ley de Cabotaje no son conceptos equivalentes”, resume la Federación. Desde esa perspectiva, la entidad sostiene que “la reducida participación de buques argentinos en la VNT evidencia que hoy no están dadas las condiciones de competitividad”.

“Sin embargo, la Argentina supo tener una presencia muy superior y la fue perdiendo como consecuencia de un ecosistema de costos hostil”, advierte FENA, que cuestiona que la solución pase por reemplazar empresas locales por operadores extranjeros.

“La logística no se abarata sustituyendo capacidad argentina por capacidad extranjera. Se abarata eliminando el costo argentino que hoy limita la competitividad de quienes invierten, producen y navegan bajo bandera nacional. Corregir esas distorsiones permitirá planificar más y mejores inversiones, ampliar la capacidad instalada y generar una mayor oferta argentina de transporte”, planteó la agrupación.

Entre los factores que, según la Federación, explican este escenario figuran los costos laborales, tributarios, portuarios y regulatorios. En materia laboral, asegura que el sector enfrenta cargas sociales del 38% y convenios colectivos que exigen dotaciones sobredimensionadas, mientras que, en materia fiscal, sostiene que la estructura tributaria impone cargas que los operadores extranjeros de la región no afrontan.

“El propio diagnóstico oficial que acompañó las últimas reformas reconoció que los costos logísticos son considerablemente superiores a los de otros registros”, remarca la entidad, agregando que estas distorsiones se extienden directamente a los costos portuarios y regulatorios estructurales.

“Los datos fácticos son contundentes: la proforma operativa en puertos argentinos (como San Martín, San Lorenzo o Timbúes) de Kamsarmax ronda entre los USD 300.000, frente a los USD 70.000 u USD 80.000 que demanda en el sur de Brasil. Asimismo, un servicio de amarre asciende a USD 15.000, mientras que en Montevideo oscila entre USD 700 y USD 1.000”, describe FENA.

“A esto se suman incrementos desproporcionados .como el del puerto de Bahía Blanca, que aumentó sus tasas en dólares un 75% el año pasado. y habilitaciones redundantes de Aduana y Prefectura que actúan como peajes burocráticos sin sentido operativo. Como consecuencia directa de este escenario de asfixia, la flota barcacera argentina es hoy prácticamente inexistente en el río”, amplió.

La FENA insiste en que la falta de competitividad actual no radica en la preferencia que otorga la ley de cabotaje, sino en lo que gran parte del sector privado remarca cada vez que puede: el “costo argentino”. Desde la Federación no cuestionan a quienes buscan alternativas para que los fletes sean más económicos, pero sí consideran que el análisis es errado.

“Resulta comprensible la posición de los usuarios (como el sector exportador de granos y las terminales portuarias) en su legítima búsqueda por reducir fletes; sin embargo, la industria naviera argentina cuenta con el know-how y el capital para desplegar de inmediato la bodega que la producción demanda, siempre que se corrijan estas distorsiones”, remarcó FENA.

A la par, “una apertura desregulada sin resolver previamente dichas asimetrías no reconstruirá la marina mercante ni generará automáticamente nueva inversión; por el contrario, acelerará la desaparición de la flota nacional”, lamentan.

“Desde FENA compartimos la preocupación de la industria forestal, de las economías regionales, del agro y de todos los sectores productivos que necesitan reducir sus costos logísticos para competir más y exportar mejor. La diferencia no está en el diagnóstico, sino en la solución. Creemos que el camino sostenible consiste en eliminar las distorsiones que hoy impiden competir a la flota nacional y no en sustituir capacidad argentina por operadores que actúan bajo reglas fiscales, laborales y regulatorias completamente diferentes”, subrayan.

Para la Federación, hay que considerar en el análisis también que, lejos de ser un obstáculo, la actividad naviera dinamiza una cadena de valor genuinamente federal, cuyo gasto operativo e impositivo impulsa a los astilleros, talleres navales, servicios portuarios, entre otros, a lo largo de todo el país.

Asimismo, garantiza y puede potenciar trabajo altamente calificado, en tierra, embarcado, portuario, de la industria naval y de profesionales especializados en logística.

A nivel geopolítico, la agrupación plantea que una marina mercante propia es garante de la soberanía logística y la seguridad del abastecimiento continuo de insumos críticos para el país, evitando que la matriz productiva y energética quede expuesta a crisis internacionales o al abandono de operadores extranjeros ante fluctuaciones de los precios de los fletes globales.

“La apertura del cabotaje, por sí sola, no elimina los sobrecostos logísticos reales, sino que permite el ingreso de capacidad extranjera operando con asimetrías fiscales y laborales a su favor”, insistió FENA.

Para enfatizarlo, la FENA también hace un pedido para que todos los sectores acompañen la idea de una mayor utilización de la hidrovía, pero con una bandera nacional fuerte.

“El campo, la industria y la marina mercante compartimos el mismo objetivo: transportar la producción de manera eficiente, generando inversión, empleo y desarrollo sustentable para la Nación. Alcanzar esta meta exige asumir la logística por agua como una política de Estado, pero la solución definitiva no es importar asimetrías, sino equiparar nuestra estructura fiscal, laboral, administrativa y operativa con la de aquellos países que entienden a su marina mercante como lo que verdaderamente es: un activo para generar valor agregado al país”, remarca la Federación.

“Desde FENA a modo de propuesta, vemos con buenas intenciones la conformación de una Mesa Nacional de Competitividad Logística, integrada por representantes del Gobierno Nacional, las provincias, las economías regionales, las terminales portuarias, la industria naviera y los usuarios del sistema. Donde el objetivo sea identificar y remover las distorsiones que hoy incrementan el costo argentino y construir consensos que nos permitan desarrollar una logística más eficiente, competitiva y sostenible”, concluyó la misiva.

Fuente: Infocampo / Portal Portuario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *