El Gobierno nacional confirmó un proceso de reestructuración del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que incluirá el despido de 140 trabajadores, en el marco de un supuesto plan de modernización impulsado por el Ministerio de Defensa y con el sello del Ministerio de Desregulación que encabeza Federico Sturzenegger.

La medida que según el gobierno «forma parte de una estrategia de reforma del Estado que apunta a la automatización de procesos, la reducción de costos operativos y la actualización tecnológica del organismo, que cuenta actualmente con alrededor de 130 estaciones de observación en todo el país», paso casi desapercibido para el común de los mortales. pero no debería pasar para aquellos vinculados directa o indirectamente con el transporte marítimo, aéreo y fluvial.
Según lo informado, «la reestructuración no afectará a los meteorólogos ni al núcleo técnico del SMN, sino que se concentrará en áreas administrativas y tareas de observación manual que serán progresivamente reemplazadas por sistemas automatizados» pero no piensan lo mismo desde el sector sindical, donde el gremio mayoritario de representación, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), ya ha anunciado medidas de acción en contra de la decisión que, según expresan, afecta el servicio que se presta, esencialmente en algunas actividades y regiones donde el informe meteorológico cobra significativa relevancia.
El plan, además del despido de los 140 trabajadores, también contempla una reorganización del personal en las estaciones meteorológicas, pasando de estructuras más amplias a esquemas reducidos en el funcionamiento del servicio.
En los últimos meses, se vio en medios de comunicación, como reconocidos periodistas afines al gobierno desmerecían el servicio prestado, como si el único objetivo fuera decir si llueve o nó, en la Capital Federal. Por caso, el periodista Eduardo Feinmann, en el canal La Nación +, se cruzó con profesionales de Servicio Meteorólogo asegurando que él mira en su teléfono «el pronóstico meteorológico de Australia«.
ATE, advirtió sobre el impacto de los recortes en la capacidad operativa del organismo y posibles medidas de fuerza, y nosotros debemos advertir que la actividad naviera necesita de ese servicio esencial para evitar siniestros que pueden ser irreparables.