Duro revés para el gobierno. Debió suspender el decreto que desregulaba el practicaje

Tras un fin de semana donde se perdieron miles de dólares en tiempos muertos, por la medida de fuerza llevada adelante por los prácticos, el gobierno se vio obligado a suspender la aplicación del «nuevo reglamento de practicaje» y creó una mesa de diálogo con el sector.

El Poder Ejecutivo, mediante el Decreto 716/2026, suspendió los efectos del Decreto 690/26, que pretendía supuestamente actualizar el reglamento de los servicios de practicaje y pilotaje. Según se informo oficialmente la medida busca mitigar la *crisis* generada por las medidas de fuerza de los prestadores, restableciendo la vigencia de la normativa anterior para garantizar la continuidad del servicio público.

No obstante y a pesar del relato oficial, la «Crisis» fue generada por el propio Decreto 690/26, pensado por juristas vinculados a una importante empresa naviera y elaborado por el Ministro de Modernización Federico Sturzenegger que tubo como consecuencia la medida de fuerza de los prácticos – ¿ Invertir la carga de la prueba ?.

El decreto 716/2026 crea una Mesa de Trabajo en el ámbito del Ministerio de Seguridad – lo saca del ámbito del Ministerio de Desregulación – , integrada por funcionarios de esa cartera, la Prefectura Naval, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación y representantes del sector.

El informe emitido por el Gobierno Nacional, manifiesta que el objetivo es «lograr consensos para un nuevo reglamento que reemplace al suspendido«.

Como contra prestación por parte de los prácticos, se acordó una reducción del 20 % en las tarifas vigentes.

La decisión, firmada por el presidente Javier Milei y sus ministros, busca atender la situación excepcional y restablecer el diálogo, luego de que el decreto anterior, que según la versión oficial, buscaba «eliminar barreras y facilitar la incorporación de nuevos prestadores, generara un fuerte conflicto con los actores del sector«.

Con el acuerdo alcanzado, los prácticos retomaron sus tareas y comenzó a normalizarse la operatoria en los puertos, mientras continúan las conversaciones para definir un nuevo marco regulatorio para la actividad.

Durante la medida de fuerza, los puertos marítimos como los ubicados en la Vía Navegable Troncal Paraná-Paraguay, vieron afectas sus operaciones significativamente. Se estimó que entre 140 y 185 buques quedaron parados, demorados o fondeados sin poder operar en la Hidrovía, mientras en Puertos como Bahía Blanca, los buques demorados en espera sumaban 25.

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