El intendente de Río Grande, Martín Pérez volvió a poner sobre la mesa una propuesta estratégica: avanzar con el desarrollo de un puerto en Río Grande y respaldó la decisión de la justicia de reconocer los derechos provinciales en la jurisdicción portuaria.

Perez respaldó la resolución judicial que habilitó el ingreso de funcionarios provinciales al Puerto de Ushuaia para realizar inspecciones ambientales y volvió a cuestionar la intervención nacional sobre la terminal. “Es un paso importante para nuestra provincia”, sostuvo el jefe comunal, quien consideró que la decisión representa un avance en el reconocimiento de las competencias y la autonomía de Tierra del Fuego.
El intendente recordó su rechazo a la intervención desde el inicio del conflicto y planteó que la defensa de las instituciones y de los recursos estratégicos fueguinos debe estar por encima de las diferencias políticas.
EL DESARROLLO DE RIO GRANDE
Según señaló, una terminal en el norte de la provincia permitiría fortalecer la logística, acompañar el crecimiento industrial y productivo y generar nuevas oportunidades de inversión y empleo.
Pérez aclaró que la iniciativa no busca enfrentar a Ushuaia con Río Grande, sino integrar ambas ciudades mediante infraestructura que aproveche las capacidades de cada región.
El planteo abre nuevamente el debate sobre el futuro portuario fueguino: mientras Ushuaia atraviesa un conflicto por la intervención nacional y los controles ambientales, Río Grande busca posicionarse como otra pieza clave para el desarrollo económico provincial.
La discusión ya no pasa solamente por quién administra el puerto de Ushuaia, sino también por qué infraestructura necesita Tierra del Fuego para crecer.