Un informe de la Universidad Austral revela fuertes diferencias detrás del promedio nacional: mientras la actividad creció 2,1% en la Región Sur y 1,5% en la Centro, cayó 2,4% en la Andina. Gran Rosario muestra el contraste más crítico: el desempleo alcanzó el 11,5%, el más alto de los 31 aglomerados urbanos, y aumentó 3,8 puntos porcentuales en un año.

La evolución de la economía argentina muestra realidades muy diferentes cuando se observa más allá de los indicadores nacionales. Mientras algunas regiones mantienen un mayor dinamismo económico y mejoran sus indicadores laborales, otras muestran señales de deterioro del empleo o contracción de la actividad.
Así surge del informe “Drivers regionales de la actividad económica en Argentina”, elaborado por la Universidad Austral con datos disponibles a julio de 2026. El trabajo analiza la evolución de tres regiones vinculadas con actividades económicas fuertemente concentradas territorialmente: la Región Centro, integrada por Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos y asociada a la agroindustria; la Región Sur, conformada por Neuquén y Río Negro y vinculada a los hidrocarburos; y la Región Andina, que comprende Salta, Jujuy, Mendoza, San Juan y Catamarca y está asociada a la minería.
Tres regiones, tres comportamientos
En los primeros siete meses de 2026, el nivel promedio de actividad de la Región Sur creció 2,1% respecto del mismo período de 2025. La Región Centro avanzó 1,5%, mientras que la Región Andina retrocedió 2,4%.
En el mismo período, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) nacional registró una expansión desestacionalizada del 1,5%.
Los resultados provienen de los Índices Locales de Ciclo Económico (ILCE) de la Universidad Austral, diseñados para captar la evolución de economías regionales que los indicadores agregados nacionales no necesariamente permiten distinguir.
El informe advierte, además, una señal que atraviesa tanto a las regiones como al conjunto del país: el crecimiento continúa, pero está perdiendo velocidad. Durante los últimos doce meses, la tendencia de las tres regiones analizadas siguió creciendo mes a mes, aunque a un ritmo cada vez menor.
La Región Sur continúa mostrando el mayor dinamismo. Su tendencia registró variaciones mensuales de entre 0,53% y 0,63% durante los últimos doce meses. La Región Andina se movió entre 0,10% y 0,16%, mientras que la Región Centro volvió a registrar variaciones positivas después de haberse contraído desde mediados de 2023 hasta fines de 2024, aunque todavía se mantienen cercanas a cero.
El empleo profundiza las diferencias
Las divergencias regionales se vuelven todavía más evidentes al observar el mercado laboral.
En el segundo trimestre de 2026, la tasa de desempleo de la Región Centro alcanzó el 10%, después de aumentar 2,5 puntos porcentuales en un año. Al mismo tiempo, su tasa de empleo disminuyó 1,1 puntos porcentuales.
En sentido contrario, la Región Sur redujo su desempleo al 2,5%, 0,7 puntos porcentuales menos que un año atrás, y aumentó su tasa de empleo en 2,7 puntos porcentuales.
De esta manera, entre las dos regiones existe actualmente una diferencia de 7,5 puntos porcentuales en la tasa de desempleo.
La Región Andina presenta una situación más estable: su desempleo se ubicó en 5,7%, prácticamente sin cambios interanuales. Sin embargo, la subocupación aumentó y llegó al 13,5%, la más alta de las tres regiones analizadas.
A nivel nacional, entre los 31 aglomerados urbanos, la tasa de empleo se ubicó en el 45% y la de desempleo en el 7,9%.

Gran Rosario, el caso más crítico
Dentro de la Región Centro, Gran Rosario presenta el dato laboral más significativo del informe.
En el segundo trimestre de 2026, su tasa de desempleo alcanzó el 11,5%, 3,8 puntos porcentuales más que un año atrás, y se convirtió en la más alta de los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.
A su vez, la tasa de empleo de Gran Rosario cayó 1,9 puntos porcentuales interanuales.
El deterioro laboral no se limita a Rosario. El Gran Córdoba registró un desempleo del 10,5%, con un incremento de 1,6 puntos porcentuales en un año, mientras que en Gran Santa Fe llegó al 8,6%, 3,1 puntos porcentuales por encima del segundo trimestre de 2025.
El contraste del Sur
La situación es diferente en la Región Sur. Allí, el aumento del empleo estuvo particularmente impulsado por Neuquén-Plottier, donde la tasa de empleo creció 3,8 puntos porcentuales en un año y alcanzó el 48,9%.
El desempleo de ese aglomerado se ubicó en 3,2%, 0,6 puntos porcentuales menos que un año atrás.
Los datos laborales acompañan el mayor dinamismo económico que muestran los indicadores regionales: la Región Sur es la que registra el mayor crecimiento de la actividad entre las tres analizadas durante los primeros siete meses de 2026.
Una mirada regional de la economía
Los ILCE desarrollados por la Universidad Austral buscan complementar los indicadores nacionales mediante una medición específica de la evolución económica de cada región.
Para su elaboración se utilizan seis series mensuales: empleo registrado privado, ventas de naftas, demanda de electricidad, despachos de cemento, recaudación tributaria y patentamientos. A partir de estos datos se construyen índices provinciales que luego son agregados regionalmente de acuerdo con la participación de cada provincia en el Valor Agregado Bruto (VAB) de su región.
La metodología permite observar las diferentes velocidades y fases que atraviesan las economías regionales, aunque los ILCE y el EMAE nacional no son directamente comparables en sus niveles debido a sus diferencias de cobertura geográfica, sectorial y metodológica.