Tras comunicarlo al sector el pasado martes, el Gobierno británico de Malvinas ha confirmado oficialmente que la pesquería de calamar loligo, en la que participan 16 buques de sociedades mixtas malvineras y gallegas, permanecerá cerrada durante 15 días “como medida de precaución debido a la baja biomasa” del recurso.

La decisión se ha adoptado tras mantener un “estrecho diálogo” con la industria pesquera y responde a la “opinión compartida de que una interrupción temporal de la actividad pesquera representa la medida más adecuada”, ha indicado el Departamento de Pesca del Gobierno del archipiélago.
Del mismo modo, el Ejecutivo ha acordado con el sector llevar a cabo capturas dirigidas en determinadas áreas para obtener información precisa sobre la distribución del calamar en toda la zona de pesca.
La información recabada será clave para el desarrollo futuro de la segunda campaña de calamar del año, que en los últimos años ha estado marcada por la incertidumbre.
El pasado año, a estas alturas de mes, también se acordó pausar la pesquería. Finalmente, la campaña se extendió hasta septiembre, aunque finalizó diez días antes de lo previsto. El escenario fue más complejo en 2024: directamente, no hubo segunda campaña.
“Este enfoque precautorio refleja el compromiso del Departamento con la sostenibilidad a largo plazo del stock y la gestión responsable de la pesquería”, señala el Departamento con respecto a la medida ahora adoptada.
El Ejecutivo traslada su determinación de seguir trabajando mano a mano con la industria durante estas dos semanas de cierre preventivo y anuncia que proporcionará nuevas actualizaciones cuando disponga de más información.