Javier Milei autorizó el ingreso de la Marina de Brasil para realizar ejercicios navales en Mar del Plata, Puerto Belgrano y aguas del Atlántico sur, entre el 10 y el 24 de agosto.

La decisión se conoció en medio de la crisis diplomática entre Argentina y Brasil, luego de los insultos de Milei contra Lula da Silva. El gobierno de Lula consideró esas expresiones una ofensa institucional. Primero llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y, posteriormente, decidió rebajar la relación diplomática al nivel de encargados de negocios, una medida poco habitual entre dos países vecinos y socios históricos.
Brasil anunció además que su embajador no regresará mientras no cesen las agresiones verbales o haya una explicación satisfactoria.

El decreto Decreto 717/2026, también abrió un debate jurídico y político. La Constitución establece que el ingreso de tropas extranjeras al país debe ser autorizado por el Congreso, pero en este caso el Gobierno avanzó mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia firmado por el Presidente.
La autorización del presidente contempla el ingreso de 450 efectivos, buques y un submarino de la marina de Brasil para participar del ejercicio naval combinado Fraterno XXXIX. Las operaciones se realizan en aguas del Atlántico Sur y en las bases navales de Puerto Belgrano y Mar del Plata.