La Provincia de Santa Fe promueve alternativas por barco y ferrocarril. El vertiginoso crecimiento de la producción hidrocarburífera no convencional en la cuenca neuquina de Vaca Muerta, expone una limitación estructural fuera del yacimiento.

En declaraciones al programa radial Fisherton Plus, el director provincial de Infraestructura y Fortalecimiento de Santa Fe, Pablo Bonetto, advirtió sobre el inminente cuello de botella que enfrenta el traslado de arena de fractura (fracking) desde las canteras de Entre Ríos, Rosario y el litoral santafesino hacia Vaca Muerta.
Bonetto explicó que el insumo es vital para la estimulación de pozos y que ninguna petrolera dispone de arenas locales en cantidad y calidad suficientes. Sin embargo, la ecuación económica actual está distorsionada por el transporte terrestre, que se lleva casi el 80 % del costo total ( US$ 8 por tonelada).
La proyección de demanda a corto plazo enciende las alertas sobre el estado de las rutas nacionales. Cuando entre en operación comercial el nuevo oleoducto que conectará la cuenca con la costa rionegrina (Punta Colorada/Playa Dorada), la capacidad de extracción se multiplicará y con ella el requerimiento de insumos.

Para trasladar el volumen estimado harían falta 1.200 camiones por día, lo que demandaría una flota activa de 4.800 camiones en rotación continua (unidades en viaje de ida, en retorno y en descansos reglamentarios). “Mover ese volumen exclusivamente por camión es inviable. Vamos a romper la infraestructura vial que ya está deteriorada y a colapsar los accesos a Loma Campana y Añelo, que hoy ya son un desfile incesante de vehículos pesados”, enfatizó Bonetto.
Desde el gobierno de Santa Fe, se analizan dos alternativas: Una la Vía fluvial con continuidad marítima: Embarcar la arena desde las terminales del Puerto de Rosario (gestionado por el ENAPRO) con destino al puerto de San Antonio Oeste (Río Negro), para luego completar la última milla hacia Neuquén mediante formaciones bitrenes.
Y la segunda la del Ferrocarril de cargas: Reactivar trazas ferroviarias directas, punto condicionado a la reparación de los 40 kilómetros de vías pendientes en el nodo Bahía Blanca tras los temporales de años recientes.
“Desde la Provincia ponemos a disposición las instalaciones del Puerto de Rosario y proyectos de transferencia con el Belgrano Cargas, pero se requiere la decisión y coordinación de las operadoras petroleras para adoptar estos esquemas. Hoy el Estado actúa como articulador entre actores privados para destrabar estos consensos” aseguró Bonetto.