El movimiento en el cordón agroindustrial registró un importante salto con el ingreso de 4.258 camiones a las terminales portuarias del Gran Rosario en una sola jornada, representando un incremento del 37,6% respecto al día anterior y un 23% superior a la misma fecha del año pasado.

El gran protagonista del aluvión logístico fue el maíz, que explicó más del 52% del total transportado con 2.232 camiones, impulsado por el avance de la cosecha de maíz tardío y el sólido ritmo de embarques comprometidos hacia destinos internacionales. Detrás del maíz, la soja sumó 1.484 unidades, junto con cargas de trigo, girasol y sorgo.
La aceleración en los ingresos genera largas filas de espera en terminales clave de la región, como en Puerto General San Martín, impulsada por la alta competitividad del cereal argentino en mercados de Sudamérica, Asia, el norte de África y Medio Oriente.
La intensa actividad de camiones en los puertos del Gran Rosario genera congestión vial, desgaste de infraestructura y demoras operativas. Este flujo masivo de vehículos transportando granos como soja y maíz hacia la costa del río Paraná ha sido tema de debate en el gobierno provincial que ha tenido que crear un fidecomiso para el manteniendo de las rutas.
Mientras tanto el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), regulado por la Ley 23.966, que destina un porcentaje fijo a un fondo fiduciario (como el SisVial) para construir, reparar y cuidar las rutas nacionales y los caminos del país.
El Gobierno nacional recauda billones de pesos por este tributo al cargar nafta o gasoil. Diversas denuncias y pedidos de informes señalan que una porción menor llega a Vialidad Nacional. La mayor parte de la recaudación se retiene para cumplir con las metas fiscales del Ministerio de Economía a cargo de Luis Caputo.