Presentan Paquete de Emergencia para la Pesca

No es noticia que diversos rubros industriales vienen atravesando graves problemas para
mantener su nivel de actividad a raíz de las políticas económicas puestas en marcha por
el Gobierno Nacional, de los factores externos que inciden en la macroeconomía y, en
algunos casos, la competencia desleal que generan la desregulación de las importaciones
y la ausencia de controles por parte del Estado.

La Industria Pesquera, lejos de esquivar a esta coyuntura, se encuentra inmersa en un
proceso sostenido de pérdida de rentabilidad hace más de dos años, que hoy alcanzo
un punto crítico debido al fuerte incremento del combustible, a raíz del conflicto bélico en
Irán que disparó los precios del crudo.

Esta última asimetría se acumula con otros factores que inciden de manera negativa
sobre el normal desarrollo de la actividad Pesquera como lo son; el atraso cambiario, las
retenciones a las exportaciones (el sector no se vio alcanzado por la disminución temporal
de la cual gozó parte del Agro), el incremento de tasas (fundamentalmente el Derecho
Único de Extracción – DUE), la caída en los precios internacionales y la restitución, en
2024, del impuesto a las ganancias.

La sumatoria de estas razones ha llevado al cierre,solo en Mar del Plata, de una decena de fábricas de procesamiento pesquero dejando un saldo de 500 operarios sin trabajo, ha demorado en 2025 el comienzo de la temporada de langostino por no alcanzar un acuerdo entre las Cámaras empresarias y los diferentes gremios y pone en jaque actualmente la continuidad de muchas empresas (en primer
lugar aquellas que se dedican a la pesca con buques fresquero y/o que cuentan con
establecimientos en tierra para procesar) tiñendo de incertidumbre los 45.000 empleos
directos con los que cuenta el sector a nivel Nacional.

En este sentido, Giuliano Falconnat Director del Grupo SIP (consultora especializada en
el tema) detalló que han presentado a las autoridades un Paquete de Emergencia para
la Pesca enfocado en mitigar la crisis que aqueja al sector, el cual se encuentra
compuesto por cinco medidas:

1-Suspensión de aranceles a la exportación: se propone la eliminación del arancel a la
exportación pesquera (actualmente paga del 1% al 9% dependiendo especie y grado de
valor agregado del producto final) hasta finales de 2027, dando mayor previsibilidad al
mercado y colaborando con disminuir la asimetría que genera el atraso cambiario en un
sector tan dolarizado como éste.

2-Eliminación del IVA en la adquisición de combustibles: entendiendo al acceso al
gasoil como una causa que repercute en forma directa sobre los costos de la producción y
un paso ineludible para hacerse de la materia prima, la eliminación del IVA (hasta que el
precio de este se estabilice) ayudaría a mitigar el efecto negativo de esta variable.

3-Retrotraer incremento del DUE y reconsiderar la fórmula: es fundamental que el
Derecho Único de Extracción, primera tasa que la flota debe afrontar, retrotraiga su valor
a niveles correspondientes con la inflación que el Gobierno reconoce, quedando sujeto a
indicadores como el ICL o IPC. A su vez, sería correcto que se fije sobre el valor de la
materia prima (como sucede en otras industrias como la petrolera) en lugar de hacerlo
sobre el precio del producto terminado, lo cual genera una carga impositiva mucho mayor.

4-Supresión del Impuesto a las Ganancias para el personal embarcado: bajo el
argumento de que se trata de oficios de alto riesgo, eliminar el impuesto a las ganancias
al personal embarcado (exceptuando a los Capitanes, que perciben un salario muy por
encima del resto de los gremios) ayudaría a que los trabajadores recuperen poder
adquisitivo y facilitaría las negociaciones paritarias, contando con un % extra de salario
que no saldría de las arcas de las empresas.

5-Incorporación al régimen diferencial de IVA: si bien el 95% de la producción pesquera
de nuestro país se exporta y el consumo interno históricamente ha sido muy bajo,
incorporar a los pescados y mariscos dentro del listado de alimentos que aplican al IVA
del 10,5% (sobre todo en un contexto donde se ha disparado el precio de la carne
vacuna) permitiría un crecimiento del mercado interno como variable de venta, mayor
acceso de la población a proteína de calidad y una mejora sustancial en los niveles de
facturación de una industria a la cual se señala por el grado de informalidad que posee.

Consultado al respecto de la recepción de la propuesta y la posibilidad de que alguna de
estas medidas se implemente, Falconnat sentenció: “es difícil vislumbrar un escenario
positivo porque el Gobierno no ha dado indicios de comprender la gravedad del asunto ni
de apreciar el aporte que genera el sector, no solo en cuanto a las divisas que aporta sino
fundamentalmente a las fuentes de trabajo que comprende. De todas maneras, el diálogo
constante con las autoridades y el intercambio cotidiano con Cámaras y Gremios nos
permite trazar un horizonte de lo que la Pesca necesita y es el camino que elegimos
tomar para encontrar una solución urgente a la crisis que estamos viviendo”
.

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