En medio de los recortes del gobierno nacional, la Armada anunció el traslado de los aviones B-200 de la Base Aeronaval Punta Indio y el cierre de la Escuela de Aviación Naval. El cierre operativo de Punta Indio se suma a una secuencia de decisiones estructurales que debilitan la arquitectura de la Defensa Nacional.

El avance de proyectos de reestructuración ministerial que buscan diluir la naturaleza militar de la Flota de Mar para asimilarla a funciones policiales de Prefectura. En paralelo se deja en manos de fuerzas extranjeras el control de nuestro mar territorial. Prueba de ello es la cesión del monitoreo y la inteligencia del Mar Argentino mediante el Programa 333 y le acuerdo de control sobre los «Bienes Comunes Globales» (Global Commons) con el Comando Sur de los EE.UU.
El endeudamiento para la adquisición de armamento externo cuyos códigos y logística dependen de potencias de la OTAN, en simultáneo con la degradación de los recursos salariales y sanitarios de la tropa propia.
Mientras el Atlántico Sur y sus vías fluviales concentran tensiones geopolíticas y la persistente apropiación, en las Islas Malvinas, de nuestros recursos naturales, el repliegue hacia el sur debilita el dispositivo de alerta temprana y disuasión soberana en el corazón estratégico de la República.
Mientras las autoridades políticas buscan información y gestionan reuniones con la Armada, los trabajadores intentan frenar una decisión que consideran determinante para el futuro del distrito.

Para ATE, el traslado de los aviones es el riesgo concreto de que una base que durante décadas estructuró la vida económica y social de Punta Indio termine perdiendo su razón de ser.
Estas declaraciones de ATE concuerdan en datos, tiempos y formas, con las expresadas por el intendente de Punta Indio David Angueira, que convoco a una marcha a las fuerzas vivas de la ciudad para defender su base militar que entre personal militar y civil afecta a mas de 500 familias.
Angueira pidió una reunión con carácter de urgencia con el ministro de Defensa de la Nación, Carlos Presti, para intentar evitar el cierre de la Base Aeronaval de su distrito, luego de que la Armada Argentina anunciara el traslado de las cuadrillas de vigilancia marítima y de la Escuela de Aviación Naval a la ciudad de Bahía Blanca, una medida que comenzaría a implementarse en enero de 2027 y que genera preocupación en el Partido por el impacto laboral y económico que tendrá en la comunidad.
La decisión fue comunicada por la Armada Argentina en el marco del Plan Dédalo, un programa de reestructuración integral de la Aviación Naval proyectado a cinco años. A partir de enero del próximo año, la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima sería trasladada al Hangar 4 de la Base Aeronaval Comandante Espora, en Bahía Blanca, mientras que la Escuela de Aviación Naval funcionaría en el Hangar 6 de esa misma base.
“Necesitamos que las principales autoridades nacionales nos den la posibilidad de expresar lo que estamos necesitando: que esta base no sufra un desmembramiento con la corrida de las cuadrillas y de la escuela”, enfatizó Angueira.