En 2017, el Congreso nacional declaró a Puerto Madryn como la “capital nacional del buceo y las actividades subacuáticas”. En ese marco se ha pensado el proyecto como plataforma para investigación y conservación de especies frente a la presión ejercida por el buceo.

La presión que ejercen estas prácticas sobre el ecosistema marino en esa zona derivó en que uno de sus impulsores desarrolle y ejecute un proyecto para crear un parque de arrecifes artificiales para que sea aprovechado tanto por las diversas especies que habitan bajo el mar como por investigadores para conocer, de primera mano, cómo se comportará una estructura nueva en la región.
El arrecife artificial “Restingas Parque Malevo Medina” se trata de una estructura conformada por 20 bloques de hormigón ecológico que buscan replicar los arrecifes rocosos patagónicos. Los mismos servirán, según describe el proyecto impulsado por el instructor de buceo Patricio Cartelli, como plataforma para que se incentive la colonización natural de organismos marinos.

La esencia de la iniciativa es que el parque sea abierto a quien lo quiera visitar y que esté disponible para que investigadores del Conicet puedan realizar un análisis sobre el funcionamiento de la estructura en relación con las especies de la zona. Se espera que esté listo a finales de abril.
Cartelli, decidió aportar, desde su lugar, algo que contribuya a no alterar tanto el ecosistema durante la práctica de una de sus pasiones. “En el golfo (Nuevo), por ser cerrado, se dan oportunidades únicas para bucear” destacó.
El instructor disfruta de la actividad que desempeña, pero también tiene en cuenta la presión que ejerce sobre el ecosistema. Por eso decidió motorizar la construcción de un parque de arrecifes artificiales subacuáticos para contribuir a que las especies tengan un lugar para desarrollarse.