El accidente ocurrió frente a la costa central de Rosario, cerca de las 17 a la altura de calle Corrientes, y tuvo como protagonistas al buque de ultramar Ginga Bobcat, de bandera panameña, y al remolcador HB Perseus. El siniestro terminó con una barcaza partida en dos.

El HB Perseus se dirigía hacia San Nicolás cuando ambas embarcaciones colisionaron en el canal principal por causas que todavía se investigan.
El Ginga Bobcat avanzaba en sentido contrario y tocó repetidamente la bocina para advertir al remolcador, pero no logró evitar el impacto. Tras el choque, la barcaza terminó partida en dos.
El impacto se produjo en un sector donde el movimiento fluvial suele ser constante y donde numerosas personas pudieron observar lo sucedido desde la costa. Testigos indicaron que el Ginga Bobcat hizo sonar repetidamente la bocina para advertir la maniobra, aunque no logró evitar la colisión.
AMBIENTALISTAS ALERTAN POR RIESGOS TRAS EL CHOQUE DE BARCOS FRENTE A ROSARIO;
Tras el choque entre un remolcador y un buque carguero frente a la costa central, “El Paraná no se Toca” advirtió sobre los riesgos de la navegación comercial en el río.
La organización cuestionó la falta de protocolos claros ante posibles derrames. También remarcó la cercanía con tomas de agua que abastecen a millones de personas.
Desde la ONG señalaron que por el Paraná circulan cargas contaminantes, como combustibles y químicos. Por eso pidieron que la seguridad pública esté por encima del interés comercial.
El reclamo se suma al debate por la Hidrovía, el dragado y el control del tránsito fluvial frente a zonas urbanas.
EL SICONARA ALERTA POR EL SINIESTRO EN EL PARANÁ:
El Sindicato de Conductores Navales vinculó el accidente ocurrido en el río Paraná con el avance de políticas de desregulación y cuestionó el ingreso de flotas extranjeras con menores controles y exigencias de capacitación.
Desde el gremio advirtieron que flexibilizar normas en la hidrovía puede poner en riesgo la seguridad de la navegación, el ambiente y la soberanía nacional.
“No se puede hablar de competitividad degradando estándares de seguridad”, señalaron tras el impacto entre un convoy de barcazas y un buque anclado frente a Rosario.
DOS SINIESTROS UN MISMO PROTAGONISTA:
El episodio ocurrió pocos días después de otro incidente protagonizado también por el Ginga Bobcat, que la semana pasada chocó con otra embarcación en la zona portuaria de Campana.
En aquel caso, el buque transportaba ácido sulfúrico, mientras que la otra nave llevaba combustibles refinados, lo que había despertado preocupación por un posible impacto ambiental. Sin embargo, no se habían detectado derrames.