La falta de respuestas de la intervención nacional del puerto comenzó a generar dificultades concretas para la actividad turística y portuaria. Ushuaia recibe mas de 500 cruceros por temporada y la preocupación llego a las empresas de la actividad.

El cierre del muelle de catamaranes, la ausencia de soluciones para su funcionamiento y las dificultades para mantener un diálogo sobre la operación local forman parte de los principales cuestionamientos del sector.
El presidente de la Cámara de Turismo de Ushuaia, Patricio Cornejo, sostuvo al «diario del fin del mundo» que la situación cambió respecto de los primeros meses de la intervención, cuando todavía existía un interlocutor con quien resolver los problemas que aparecían. Al referirse a la falta de diálogo actual, afirmó que desde la finalización de la última temporada de cruceros “cambiaron y se empezaron a manejar de esta forma” y fue categórico: “Está mal lo que están haciendo”.
Uno de los problemas señalados por Cornejo es el cierre del muelle de catamaranes luego de una rotura. Según explicó, en lugar de avanzar con una alternativa provisoria que permitiera sostener la operación mientras se preparaba una reparación definitiva, se decidió trasladar las embarcaciones al muelle comercial.
La medida afecta a los operadores locales y agrega presión sobre un espacio que deberá afrontar una temporada de cruceros con restricciones operativas.

La Cámara conformó una subcomisión para trabajar específicamente sobre la situación del puerto, de la que participan agencias marítimas y operadores locales como Rumbo Sur, Tolkeyén y Canoero. Cornejo explicó que buscan alternativas para resolver los inconvenientes y obtener respuestas de la intervención.
Sobre el traslado de los catamaranes al muelle comercial, sostuvo que “es una locura” y remarcó que hasta el momento no consiguieron una solución.
El dirigente recordó que inicialmente existía un canal de comunicación que permitía resolver cuestiones operativas. Esa dinámica se modificó y actualmente, según señaló, las respuestas dependen de consultas realizadas a Buenos Aires.
Desde el sector turístico remarcaron que no toman partido político y que el objetivo principal es que el puerto siga funcionando con normalidad, para sostener el turismo de cruceros y la actividad económica de Ushuaia.
Fuente: Diario del Fin del Mundo