La Confederación General del Trabajo (CGT) salió a respaldar a los gremios marítimos y fluviales y les pidió a los senadores que rechacen cualquier iniciativa del Gobierno que habilite la apertura irrestricta del cabotaje nacional a embarcaciones de bandera extranjera.

Bajo la consigna “Por una Argentina libre y soberana, el cabotaje nacional no se entrega”, la CGT advirtió que la desregulación amenaza a la marina mercante, la industria naval y miles de puestos de trabajo argentinos.
La central obrera alertó a través de un comunicado oficial, que permitir el ingreso de buques extranjeros profundizará el deterioro de la flota nacional, debilitará la capacidad logística del país y aumentará la dependencia de intereses externos.
Hace pocos días un grupo de 14 senadores libertarios, encabezados por Patricia Bulrrich y Joaquín Benegas Lynch, presentaron un proyecto de ley para habilitar a buques de bandera extranjera a realizar transporte fluvial y marítimo dentro del territorio argentino. La iniciativa apunta a fomentar la competencia, ampliar la oferta disponible y reducir sensiblemente los costos logísticos en el comercio interior mediante la simplificación de trámites aduaneros y nuevos incentivos fiscales.
«Cada buque extranjero que desplaza a uno nacional significa menos empleo argentino, menor generación de divisas y mayor dependencia de intereses externos”, advirtieron. Además, reclamaron una política integral para resolver los costos y las desventajas tributarias del sector, sin descargar el ajuste sobre los trabajadores.
La CGT apeló a la responsabilidad de los senadores para frenar una avanzada que pone en juego el trabajo, la producción y la soberanía. “Defender el cabotaje nacional es defender la Patria”.
De esta manera la centros obrera, centraliza el reclamo, del que han dado cuento los gremios marítimos y fluviales como el SICONARA o el Centro de Patrones.

Fuente :CGT