La presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud, Mónica Litza, sostuvo que la modernización del sistema portuario debe avanzar con respaldo técnico y sin comprometer la seguridad de la navegación.

«El practicaje no es un costo más dentro de la cadena logística. Es parte del sistema de seguridad marítima», afirmó, y destacó que la experiencia local y el conocimiento de las vías navegables son estratégicos para el país.
En una entrevista realizada por la Agencia el Vigía, Litza también advirtió que un accidente, un derrame o la interrupción de un canal podrían generar consecuencias económicas, ambientales y sociales muy superiores a cualquier ahorro que pudiera lograrse con una desregulación.

Además, pidió que el debate incluya a la Prefectura Naval Argentina, las provincias portuarias, armadores, terminales, trabajadores, prácticos y toda la comunidad marítima.
«Modernizar, sí. Competir, también. Pero sin resignar la seguridad de la navegación, la protección ambiental, el comercio exterior y la soberanía sobre nuestras vías navegables«, concluyó.